El espectáculo y la animación de calle no es exclusiva de grandes centros o barrios comerciales. Hace unos días hemos participado en la promoción de navidad de una tienda multimarca de Pontevedra con la que ya habíamos trabajado en otras ocasiones. Todo un ejemplo de animación comercial y posicionamiento de marca para una pequeña empresa con un local abierto a pie de calle, al más puro estilo del comercio tradicional.

Seven es un comercio atendido y gestionado con gran profesionalidad, con una apuesta por marcas de ropa muy bien posicionadas, punteras en sus segmentos de público. Sus estupendos y creativos escaparates son un gran atractivo en la esquina de Cruz Gallástegui con Blanco Porto, dos animadas vías del ensanche pontevedrés.

Un ejemplo de cómo el espectáculo, la sorpresa, la creatividad y la elegancia pueden ayudar en el proceso de búsqueda de clientes y consolidación de una marca de calidad. Los establecimientos de atención personal y tradicional también pueden hacer grandes cosas. Es una constatación muy importante precisamente en los tiempos en que las grandes distribuidoras electrónicas acaparan una cuota de mercado cada vez mayor.

Esta acción de navidad consistió en un cuidado Santa trabajándose con ahinco las ilusiones infantiles, tanto en el propio punto de venta como en las calles de la ciudad a bordo de nuestro Nadalciclo, una bici capaz de difundir entre los viandantes los mensajes más agradables de la navidad. Y de situar nuestra marca en el mejor punto de partida para aumentar ventas y ganar prestigio. Gracias a Seven por su ejemplo y su inteligencia.