Aunque ya pasaron unos días, nunca es tarde para hacer balance de una actividad tan agradable como las fiestas de Reyes, ese momento tan especial de las familias con hijas e hijos en el que se derrocha toda la capacidad de ilusión que tenemos para ir ayudándoles a desarrollar su imaginación, fraguar sus sueños, asimilar sus sorpresas y, porqué no, también gestionar sus decepciones.

Estuvimos presentes, con distintos espectáculos, ante miles de niñas, niños y familias. En Barcelona, en Vila-Seca (Tarragona), A Coruña, Cangas do Morrazo, Ponteareas, Santiago y Pontevedra. Todo el universo simbólico de los mundos infantiles fue nuestra hoja de ruta en todos esos casos. Trabajamos muy a gusto observando sus miradas incrédulas, sus sonrisas francas, sus gestos llenos de deseos y rebosantes de júbilo.

Para eso hemos implicado a unas 80 personas, de las que 68 fueron bailarines o figurantes, con sus vistosos trajes. Varios ingenios e instalaciones mecánicas como soporte para hacer funcionar 15 marionetas de 3 metros gigantes, una bola inmensa capaz de albergar a toda una reina danzarina vestida con un traje de led digital. Otro de los ingenios que más gustaron a nuestro público fue el Nadalciclo, un triciclo neoclásico que transmitió toda la magia de la nueva movilidad.

También caballos de 4 metros, gigantes con luz, trajes de espejos, pavos reales, medusas gigantes, entre otras fantasías salidas de nuestros equipos creativos. Espectáculos mágicos para días increíbles.