No todos los días se tiene la ocasión de disfrutar del trabajo entre las fachadas de una de las grandes plazas del mundo, la que desde el siglo XVIII centra la activa vida urbana de Salamanca. Allí celebraban un Fin de Año muy especial, dedicado a los estudiantes que dan carácter, vitalidad y prestigio a esta ciudad castellana de enorme peso cultural.

El fiestón fue enorme. La plaza abarrotada de peña con ganas de marcha, acción y espectáculo. Contribuimos al éxito con nuestros animados personajes sobre el gran escenario colocado al pie del ayuntamiento y rodeado de la exhuberante arquitectura de Alberto Churrieguera. Los organizadores crearon un precioso contraste entre las formas contemporáneas y las arquitecturas barrocas, enseñando a estas últimas cómo disfrutamos hoy. Nuestros robots, hombres espejo y la hulla de fuego así lo han vivido. Impresionante.

Otra cita de estos días fue en Barcelona, donde uno de los principales hoteles de la capital catalana, el W, fue escenario para la fiesta que la empresa Adevinta dedicaba a sus empleados. Realizaron una preciosa ambientación basada en jardines, a la que nos sumamos con dos de nuestros espectáculos aéreos: Rock in the air con sus lisérgicas setas de colores que danzan en la noche y una acróbata en aro con atrezzo floral que cautivó al público con sus sutiles movimientos. Un gusto disfrutar y hacer disfrutar con estas fiestas anuales.