Fue un inicio de navidad resplandeciente, espectacular y cautivador. El pasado fin de semana participábamos en el encendido de las luces navideñas en Marineda City, el centro comercial más grande de Galicia, en A Coruña, que se llenó de gente para ver una versión especial de Fulgor, una ensoñación en la que confluyen las más tiernas fantasías de nuestros espectadores. Un evento que estuvo conducido de forma magistral por el gran Xosé Antonio Touriñán, que como siempre llenó de buen humor la gala con su fina retranca y su enorme capacidad de conexión con el público.

Asistimos, una vez más, a la admiración y las vivencias de los más pequeños de la familia, sorprendidos por el movimiento de los artistas y el encanto de estas fiestas. A la función se sumaron el resto de los asistentes como espectadores de un montaje brillante y sugerente, de alto valor plástico y capaz de impulsar las emociones de todas y todos.

Bailarinas de cristal, la gran esfera transparente que contiene a la reina, capaz de desterrar la tristeza y reconciliarse con el espíritu mágico de la época. Seres fantásticos poblaron una de las grandes plazas centrales del recinto, que a modo de teatro, y lleno hasta la bandera, vivió intensamente el espectáculo y disfrutó, con sus artistas y acróbatas de los números aéreos con sus grandes ropajes blancos como la nieve.

Una apuesta por la dulzura navideña, por esta época de referentes mágicos y personajes que llegan a nuestras vidas para entregarnos al bien, a la solidaridad y a la empatía. Eso consiguieron en Marineda City: ofrecer a sus clientes un show brillante y creativo que nos trasladó en bandeja de plata a esta época de compras y alegrías.