El pasado miércoles recibíamos una noticia espléndida. Nos concedían el Premio Xove Empresario de Galicia, un grandísimo honor que nos llenó de alegría. Más allá de cualquier vanidad, es un gesto que valoramos especialmente porque reconoce todo el esfuerzo que hay detrás de nuestra actividad.

Como sabéis, somos una compañía en cuyo ADN está la celebración, la exhuberancia, la apuesta lúdica, desenfadada y divertida. Pero tras toda esa fantasía llena de lentejuelas, de maquillaje, de almas errantes que siembran sueños y optimismo, vivimos un grupo de personas con nuestras aspiraciones, nuestros miedos y nuestra sensibilidad. 

Y todo ello, embarcados en una estructura que nos esforzamos en hacer cada día más sólida. Nuestros compañeros de viaje también son los balances, nóminas, contratos, llamadas, negociaciones, propuestas, logística, presupuestos, pagos, cobros, inversiones. Sustancias no tan románticas, como les ocurre a las miles de empresas que empujan el motor económico del país, creando riqueza y proporcionando bienestar a su personal y a la comunidad. 

Somos creatividad desbordante, pero también pragmatismo calculado para reforzar nuestra presencia en el mercado y aspirar a un futuro cada día mejor.

Pasamos un año con la respiración contenida para no caernos en un pozo del que podíamos no salir. Resistimos. Y estos días, cuando empezamos a saborear la agradable rutina de la estabilidad, nos eligen como una empresa modélica. 

Con toda la humildad del mundo, trillones de gracias y muchas felicidades también a las 20 empresas elegidas por la Asociación de Jóvenes Empresarios, porque seguro que sobran motivos para premiarlas a todas. Gracias sobre todo a AJE Pontevedra por la candidatura y al jurado, compuesto por relevantes personalidades públicas como el Conselleiro de Economía e Industria de la Xunta de Galicia, Franciso Conde; el presidente de la Confederación de Empresarios, Juan Manuel Vieites; y los presidentes de las confederaciones de Jóvenes Empresarios de España y Galicia, Fermín Albadalejo, Luciano Covelo y la de Ferrolterra, Luis González Rey.

Y por supuesto gracias a todas las instituciones y empresas que cuentan con nuestros espectáculos para sus eventos. Sin ellas, nada sería posible.

Pero… ¿Sabéis sobre todo qué significa este premio tan amable y riquiño? Un enorme chute de energía para seguir subiéndonos al escenario cada día, ver vuestras caras felices y merecer el aplauso siempre generoso. Gracias, gracias y gracias.