Diseñar un evento familiar es sencillo y casi todo lo necesario es intangible, emocional. Lo que más importa es la querida gente que nos rodea, el afecto de los amigos, el cariño de la familia. Los homenajes a las personas que queremos se nutren sobre todo de energía sensitiva. Bodas, cumpleaños, comuniones, ceremonias, homenajes… todo in-love.

Pero es innegable que la alegría de los sentidos se puede alimentar con otras sensaciones como la gastronomía, el espacio, la música, el espectáculo. Buscamos con ello la sorpresa y la admiración. Encantar a los presentes.

Quizá muchos no sepáis que es frecuente vernos participando en eventos familiares o particulares. Allí desplegamos personajes, danza, música, magia, sueños, ilusión, quimera, brilli-brilli, seres fantásticos, instantes inverosímiles que elevan el momento a un estado maravilloso.

Puede que nos conozcáis del teatro de calle, de la farándula nocturna, de actos institucionales o de eventos de empresa. Puede que nos hayáis visto sobre un escenario, en televisión o en alguna foto de prensa participando en la vida pública de una ciudad. 

Pero también podemos llevar tu fiesta más allá de las estrellas, y conseguir que las personas invitadas se lleven en la retina un recuerdo inolvidable de ese momento. Probad y veréis.